Presentaa
la investigadora
Holanda
Castro

foto: Irama Díaz
y

US $ 14.95 (+
gastos de franqueo) ISBN:
1-930879-19-9
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productividad cultural con su tarjeta Visa,
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Ediciones Nuevo Espacio en su colección
Academia se complace en presentar a la investigadora venezolana
Holanda Castro y su trabajo Caos y productividad cultural.
ENE ofrece a los investigadores, críticos
literarios, profesores, estudiantes y al lector avisado una
herramienta indispensable para el análisis literario.
Este trabajo fue recomendado para publicación,
por cuatro investigadores de la Universidad Central de Venezuela,
Rafael Castillo Z., Vicente Lecuna, Judit Gerendas, y Gisela Kozak
(tutor), quienes dijeron de él:
"El trabajo propone un replanteamiento
radical de los estudios literarios desde las más recientes
perspectivas teóricas que intentan establecer relaciones
trans-disciplinarias entre la ciencia y las humanidades logrando
con ello aproximarse de manera productiva a una nueva manera de
leer literatura".
Indice de temas y capítulos
i. Del caos de la
teoría a la teoría del caos. De cómo nuestra época recoge las
dudas y detritus de la academia para recomponer su visión de
mundo.
La comunidad del libro
Imagen de un sueño fractal
Los nómadas del discurso
Particularidad singularidad y devenir
De la particularidad y el fragmento a la
experiencia fractal. Informática y modelo cultural
post-histórico - De la comunidad del libro a la comunidad fractal
- Momento fractal: donde la nueva episteme es simultaneidad
interpretativa y recreativa.
ii. Lectura de fin de siglo: buscando preservar lo
innombrable.
Visiones caológicas: la interdisciplinariedad
y el eclecticismo como búsqueda del nuevo paradigma.
Dilucidando el hilo de Ariadna postmoderno: la claridad
laberíntica - Constitución de imágenes caóticas y
respuestas caológicas - Poética de lo inestable: una
estética del autor ...y del lector - Propuestas teóricas frente
a las metamorfosis: inestabilidad y autorreflexividad como lectura
de fin de siglo.
El discurso caótico de los video-clips.
Sí señor de Control Machete: visión global o
visión local, he allí el problema - Displicente repetición: el
paso por la industria tritura las conquistas creativas según Ava
adore de Smashing Pumpkins - Bachelorette de Björk: el
caos controlado de la puesta en abismo. Salidas de la acumulación
y la aporía - Anexos al capítulo 5.
El caos como figura en la obra de H P
Lovecraft. Papel de las órbitas creativas en una experiencia de
co-escritura junto a August Derleth.
Las fuentes del caos - Simetrías entre los
mundos: ciudades del horror e imaginarios finiseculares - El
horror contenido. Ejercicios de traducción - La biblioteca del
abuelo y otras imágenes del caos.
Espejos y bifurcaciones en el camino del Uno:
Elena, la milagrera (Sobre la novela La Milagrosa de Carmen
Boullosa).
Fractales y estructura novelesca - La milagrosa
al cuadrado - Despertar del sueño, salir de los círculos
concéntricos o las ruinas circulares de la autorreflexividad -
Imbunchamientos de los sueños - La constitución del sujeto como
instancia en proceso - Anexos al capítulo 7.
In/conclusión
Dice la autora: "La relatividad y la
mecánica cuántica, los preceptos modernos más eminentes, y ya
clásicos, conmueven profundamente la sensibilidad contemporánea.
Se desplaza la mirada, se rompen las secuencias temporales, se
borran las fronteras entre el espacio y el tiempo. Dadas estas
coordenadas para nuevas visiones del universo, cabría
preguntarnos acerca del surgimiento de una literatura y un arte
revisionistas y críticos, con un sustrato continente de nuevas
explicaciones y relatos dados por las ciencias exactas como
componente moderno de la definición epistemológica de la
creación contemporánea.
La interacción ciencia-arte puede promoverse
incluso sin un conocimiento intensivo de las nociones
científicas especializadas por parte del creador, pues la
permeabilidad de una visión relativista y caótica se hace notar
en todos los campos de desarrollo teórico humanístico y
creacional. Uno de los nuevos paradigmas científicos que ha
emergido es la Dinámica No Lineal, o Teoría del Caos,
la cual explica que dentro de los desórdenes aparentes de un
sistema dinámico es posible la subyacencia de un patrón
ordenado. Sus aplicaciones abarcan todos los campos de acción
humana, como los estudios experimentales sobre la termodinámica,
la cosmología, la meteorología, la medicina cardiovascular, la
descripción de estructuras como los pulmones y el cerebro
humanos, la geometría, la estadística, la computación gráfica
y su aplicación en las artes plásticas, las fluctuaciones de la
bolsa, la lingüística y más recientemente la teoría literaria.
En el momento de equiparar la visión
caológica a una teoría literaria, nos interesa la relación
establecida entre la obra y el lector productivo. Desde el punto
de vista del autor, resulta redundante señalar que la escritura
es un proceso extremadamente permeable a las condiciones externas
y, precisamente, en el hecho artístico son condicionantes las
lecturas simbólicas y semióticas que introduzca el autor acerca
del mundo que le rodea. Si miramos ese ámbito vecino, la lectura,
como la observación del suceso escritural, igualmente el texto
-novela, video, música o pintura, entre otros- se nos puede
figurar como una estructura que se expande a pesar de sus límites
físicos, comportándose como un sistema abierto a las numerosas
variables que ingresarían para afectar su actuación como texto,
que en cada lectura crece sin perder su forma y contenido inicial,
como un fractal. Un ejemplo de ello lo da la teoría
desconstruccionista, y, en fin, toda labor de interpretación.
El eje central de este trabajo es el
reconocimiento de objetos en el arte y la cultura susceptibles de
ser analizados bajo una óptica semiótica, que incorpore nociones
de la teoría literaria y las ciencias del caos. La labor es
ardua, por lo que este trabajo no se ha ocupado de plantear un
modelo que realmente responda a los requerimientos de ambas
disciplinas, sino de adelantar algunas luces mediante ciertas
observaciones aplicadas a tres objetos: la novela, el video-clip
comercial y la cuentística de horror.
Sin embargo, he intentado hacer una lectura
caológica de estos objetos culturales a partir de los
planteamientos básicos, tomados de Omar Calabrese, de la poética
de la inestabilidad. Esta tipificación puede encontrarse en su
obra La era neobarroca, a la cual le debo la clave para
concatenar intuiciones caológicas y manejo interpretativo de las
obras de arte; pretendo establecer un diálogo con el modelo de
Calabrese, postulando que los procesos en donde puede evidenciarse
caos, no linealidad, autorreflexividad y repetición, pueden
englobarse bajo la idea general de 'metamorfosis'. Esta idea surge
de la proposición de Mandelbrot y los científicos de la
actualidad de no trabajar con premisas o 'a prioris' al momento de
enfrentarnos con el análisis (de fenómenos, de obras de arte),
dado que la morfología es propia, singular e inédita. Es por
ello que estos objetos se nos figuran inestables y, en la carrera
por postular un modelo, debemos adecuarnos nosotros, los
críticos, a sus normas, a sus reglas secretas, y no al contrario.
De todas maneras, los procedimientos que estudiaremos aquí son
sólo perfiles del abanico posible, y encuentran ciertas
relaciones con estudios precedentes del post-estructuralismo y la
tercera cultura.
También quiero evidenciar la postura
ideológica con la cual comulgo, que es la convicción de una
necesaria interdisciplinariedad que borre las falsas fronteras
entre obras eruditas y obras consideradas menores, como el kitsch,
los mass-media o la escritura de grupos subalternos, colocando el
énfasis en su productividad y consumo como nociones que, creo,
revelan los aportes y avances de la cultura occidental. Por ello,
he escogido obras venidas de ámbitos tan distintos como la
literatura de horror norteamericana, los video clips y la novela
latinoamericana de la postmodernidad. En ellos fue posible
localizar, gracias a la rigurosidad del estudio semiótico, un
mismo matiz de inestabilidad que hace posible proponer en ellos el
estudio caológico como nueva vía de estudio cultural.
El trabajo se ha dividido en dos partes; aunque
nunca abandono una voluntad básicamente teorizante, la primera es
más teórica que la segunda, lo cual se puede notar en sus
títulos. La primera parte "Del caos de la teoría a la
teoría del caos: de cómo nuestra época recoge las dudas y
detritus de la academia para recomponer su visión de mundo",
es precisamente un brevísimo tránsito por las teorías acerca de
la cultura, a través del cual ésta se presenta como un gran
anfiteatro de actuación discursiva, en la que literatura y
ciencia compiten por hacerse de un lugar preponderante en el
imaginario finisecular. Creo que precisamente en la sugerencia del
término 'caos' se tiende el puente para la regularización del
debate discursivo y, sobre todo, para aseverar que el imaginario
de finales del siglo XX se encuentra atravesado por una particular
postura frente a la idea de caos. La creatividad que promete la
visión del caos como eslabón en la conquista hacia el
conocimiento profundo de la naturaleza fenoménica y humana, es
expansiva, moderada en su celebración, acostumbrada a grandes
retos y productora de una constante discusión. Es una promesa de
ruptura con las crisis actuales, esperanzada en una convivencia
holística y transparente, aunque los horrores de la guerra, el
orden dictatorial y el fascismo aparezcan hoy como fantasmas de un
sustrato doloroso de intolerancia y locura.
La segunda parte intenta poner en práctica
estas ideas sobre la dinámica cultural, localizando en las
disímiles obras escogidas -de autores como H P Lovecraft y Carmen
Boullosa, o realizadores cinematográficos, rockeros y raperos-,
las mismas intenciones de escamotear y revelar al mismo tiempo lo
insondable de la creación, del caos productivo. Esta parte se
titula "Lectura de fin de siglo: Buscando preservar lo
innombrable", y se conforma por tres capítulos analíticos y
uno teórico que introduce precisamente los mecanismos semióticos
que unifican las obras en una lectura de similar aproximación
caológica.
Existe una dinámica en la que el objeto de
estudio pasa a ser su propio constituyente, se forma e informa a
sí mismo, y el juego teórico llega a sufrir una abismación en
su propio seno; esto es quizás lo más importante que quisiera
transmitir aprendido con esta investigación, los críticos no
pueden contener su teoría y ella misma pasa a ser sujeto del
análisis. Es apasionante devenir enciclopedia de la enciclopedia.
Permite desconfiar de las obsesiones por más sabrosas que
sean."
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